miércoles, 18 de mayo de 2011

Un polvo




Abrís la puerta y ni bien nos vemos nos pegamos uno al otro como dos imanes opuestos, poderosos. Tu pierna derecha, ágil, se trepa por mi izquierda y nuestras cinturas se unen. Nos agarramos los pelos en medio de un beso de apasionada humedad, siento tu respiración sobre la mía y noto como se aceleran.


Te agarro el culo, por la izquierda, sosteniendo tu pierna encima de la mía. Vos también me agarrás el orto con con una mano mientras la otra sigue jugando en el pelo.
Los dos sentimos como los glúteos se contraen mientras hacemos presión para juntar los sexos. Mi pene está duro. Lo sentís y te empezás a humedecer. Hay jadeos. Me mordés un labio y me mirás a los ojos, los tuyos están en llamas, los míos seguro que también.
Bajás la pierna, y poniendo las dos manos en mi nunca empezás a comerme la boca con desesperación. Yo te agarro el culo con ambas manos y te pego a mi cintura mientras contraigo y relajo para que sientas todo mi miembro.
Retiro mi mano izquierda y la subo por tu costado, acaricio la cintura, la espalda y me poso en tus senos. Los aprieto y disfruto que no tengas corpiño.


Te separás y con las dos manos me empezás a sacar la remera. Pierdo por un rato la vista. Vos mirás para abajo y vez que mi pene asoma por encima del pantalón, está gordo, te calentás como hace mucho no te pasaba.

Me saco finalmente la remera, doy un paso adelante y cierro la puerta del departamento. Te saco la blusa de un tirón. Me agacho y empiezo a besarte un pezón, siento como se pone duro mientras vos me despeinás y mirás al techo. Mis dedos y mis labios se desesperan sobre tu pecho.

Te separás nuevamente y me empujás contra la puerta.
Con las dos manos me desabrochás el pantalón de un tirón. Yo no puedo más que mirarte extasiado. Me bajás el pantalón y el calzón mientras te agachás. Veo mi pene latiendo, parece a punto de estallar. Lo tomás con ambas manos. Empezás a masturbarme suavemente mientras me mirás a los ojos, sabés que tenés todo el control.
Comenzás a besarlo con increíble destreza. Te entretenés un ratito hasta que sentís que es tu turno.

Yo aprovecho el respiro para volver al ataque. Te levanto y a los empujones llegamos a un cuarto. Te tiro en la cama y comienzo a bajarte el pantalón despacio, muy despacito. Me gusta notar la impaciencia en tus piernas que se contraen para acelerar el desnudo. Suave, muy suave empiezo a sacarte la bombacha negra. Mientras la bajo voy besando tu pubis apenas con algo de bello; tus piernas, hermosas. Tomándote por la cintura te giro. Empiezo a besarte la cola. Te muerdo suavemente un cachete mientras una pequeña nalgada sacude el otro. Te fuerzo a levantar tus caderas, pero tu cabeza sigue abajo, mordiendo la almohada.

Mi boca se posa en tu ano, la lengua juega con sus bordes mientras mis dedos se clavan en tus cuádriceps. Te giro nuevamente, estás ahora boca arriba. Mi lengua juega con tu clítoris mientras dos dedos se hunden en tu humedad. Otro, más pequeño, se desliza por tu ano. Empiezo a acelerar el ritmo y con tus dos manos empezás a sacudir mi pelo. Me tirás, me pellizcás. Noto que te gusta y acelero más y más. “Voy a terminar” atinás a avisar, es lo quiero, pienso y no me resigno.

Tus piernas se contraen al fin, caés de costado mientras te sacude un breve temblor. Vuelvo a la carga enseguida. Te giro y nuevamente levanto tu cintura. Poso mi pene macizo en la ralla de tu cola y empiezo a subirlo y bajarlo. Siento como tu cuerpo enseguida está otra vez listo para empezar. Introduzco de a poco mi sexo en el tuyo. Ahogás un gemido en la almohada. Flexiono mi pierna derecha para penetrarte más profundo. Embisto una, dos, tres veces, cada vez más fuerte. Empiezo a impactar tu cuerpo con fuerza y velocidad, nuestros gemidos se tapan. “Más, más” atinás a gritar. “¿te gusta?” “Me encanta”.

Te sigo cogiendo un buen rato. Mi pene, duro, se pierde en tu alma. Nuestros gemidos se vuelven cada vez más repetitivos. Me avisás que estás por llegar de nuevo; me alegro, yo estoy igual. Acelero y acelero, te impactó con todo mi ser, el sudor ya parece diluvio cuando por fin siento el orgasmo llegar, mi semen se vuelca dentro de ti. Nuestros orgasmos se juntan, los estiro con un par de impactos más hasta que caigo, agotado, a tu lado. Tomo tu cintura, te beso en el cuello, y sin darnos cuenta ya no estamos.

sábado, 14 de mayo de 2011

Humanidad



Soy un animal racional. Racional y pelotudo.

Me levanto siempre antes que el sol, y eso que odio madrugar como las monjas odian al sexo. No me despierta la tenue luz que entra por la ventana. No, me arranca de la pereza el amargado grito de un despertador taiwanés.

Corro el acolchado y me siento en la cama con la cabeza gacha.
Mierda. Mierda, pienso mientras voy al baño por el cago mañanero. Cepillo los dientes, me visto robóticamente y caliento el café que preparé la noche anterior. Le pongo un poco de leche.

Salgo de la casa y camino seis cuadras hasta la estación de tren. Buen día le digo al canillita en el andén, buen día pibe me responde con un poco más de alma.

Diez, quince minutos de espera hasta que me decido a sacar un cigarro. Estoy apagando el fósforo y dando la primer pitada cuando se oye el tic tac que anuncia el arribo. Tiro el cigarro al piso, enojado. Enojado y entristecido por un cigaro ¿Por un cigarro?

Me subo al vagón, somos una buena banda de tipos y tipas con caras largas. Me acomodo contra un rincón y pelo mi aparato de música. Auriculares a las orejas y me despido de la conciencia.

El tren baila, la gente baja, sube, somos todos iguales. Llegamos a Retiro y me salgo. Un río estancado de gente sin ganas me lleva hasta los molinetes. Meto boleto, salgo, meto boleto, entro al subte. Otra vez la misma rutina sólo que ahora bajo tierra. La música sigue sonando en mis oídos.

Llego al laburo y me prendo el segundo pucho. Fumo mientras tecleo las notas en mi pc. Traca-traca, traca-traca, suena mi teclado. En algún momento paro para almorzar. Un sándwich de milanesa con mayonesa. No doña, no me lo caliente, gracias. Una gaseosa negra para refrescar, si, negra.

Sigo dándole parejo a las teclas mientras se despide el sol. Salgo y está oscuro, subte y tren con el plástico en los oídos.

Llego a la casa. Me saco las zapatillas y me siento en una silla. Prendo la tele y me voy a preparar algo para morfar. Como solo. Apago la tele.

Ya en el cuarto me saco las medias.

Corro el acolchado y me siento en la cama con la cabeza gacha.

Prendo la luz al lado de mi cama. Agarro un libro. Lo suelto, no tengo ganas de leer.

Me tapo y apago la lámpara. Cierro los ojos.

Es fin de mes, me consuelo. Unas lucas más en mis ahorros. Es fin de mes, me consuelo. Las vacaciones cada vez más cerca. Es fin de mes, me consuelo.

En el verano voy a ir a la playa. Nada de abrigo, nada de música encerrada en mis oídos. Yo, el mar y una tabla de telgopor. En el verano voy a ir a la playa y voy a ser feliz, me consuelo.

Soy un animal racional. Racional y pelotudo.

viernes, 13 de mayo de 2011

No lego Matic




No confío en el desinteresado. Altruismo es egoísmo que desconoce sus intenciones. "Yo hago esto por otro", miente quien no se conoce, o quien conociéndose quiere vender gato por liebre. No me chamuyés, yo sé que le tocaste el cuentakilómetros

Hay quienes se creen buenos y no lo dicen, por que si lo dicen lo defienden, y si lo defienden no lo creen. Hay quienes se creen buenos y no lo dicen, y allá en el fondo se regodean de sentirse mejores, aunque a veces les de culpa.

También los hay que se sienten poco y lo dicen, y lo dicen y lo defienden, lo defienden porque esperan que alguien los convenza. Se quieren convencer de que no son menos, pero a la vez no se quieren convencer de nada, es su dilema, la masturbación de la culpa.

Y la gran masa habitual alterna. La cena cayó mal así que hoy no valgo la pena. Un examen fallido, vida trágica. Ojo, hoy me eché un polvo, el chico me mira con ganas, soy una superstar de subte.

Ego, pestilencia del ego. Yo, tu, ella, el son palabras que sirven para entender y no entender nada. Sólo eso. Ser humano, perro, abeja, flor, pasto, tierra, roca. Todo es igual, distinto, claro, pero igual. Ego, pestilencia del ego.

miércoles, 6 de abril de 2011

Censura en el Concejo Deliberante de San Isidro.


A las 13 de hoy un grupo de "simpatizantes" del actual intendente Posse y empleados municipales presionaron a los miembros de la Asamblea Barrial de Beccar, quienes se presentaron al acto de inauguración de las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante de San Isidro.

La asamblea presentaba su reclamo: la articulación de una consulta popular vinculante para que los vecinos decidamos qué hacer con el predio del "viejo" Hospital de San Isidro, cuya venta, permitida e impulsada por el actual intendente, se encuentra trabada por el embargo de los bienes de quien la compró.

Yo me encontraba en el lugar como un vecino más, sin enarbolar ningún signo partidario ni hacer eco de partido alguno, simplemente apoyando una medida que me parece justa y necesaria. Allí fui testigo del maltrato que ejercían estos sujetos, empujando e incluso arrancando de las manos los carteles que levantaban señoras y señoritas, con la intención de que su reclamo pudiera ser visto por los medios de comunicación, los concejales, y también por el intendente.

Uno de los tantos tipos corpulentos que miraban cruzado a las mujeres con las pancartas (que con menos de 50cm x 50cm no significaban ningún tipo de obstrucción visual), murmuraba un verso inentendible que coronaba con un "le rompo la cabeza" claro y audible, otro presionaba al muchacho que estaba delante mío diciéndole "no vengas a hacerte el poronga acá", con una actitud desafiante que admito me dio cierto cagazo. No obstante salté en defenza del compañero, y para mi sorpresa no fui blanco de ninguna amenaza directa. Supongo que al verme rubiecito y plantado habrán bien interpretado que, de sufrir algún apuro, no iba a pensarmela dos veces antes de iniciar una demanda.

La situación era tensa, y todo el tiempo nos hacían notar que no eramos bienvenidos, incluso el encargado de seguridad, quien amenazaba con hechar del recinto a aquellos vecinos que se plantaban de manera tajante al patoteo, pero jamás dirigió siquiera un pedido de calma a los agresores que robaron y rompieron los carteles. Empujones, codazos, amenazas por lo bajo, robo de carteles, miradas temerarias.

A todo esto el intendente Posse seguía con su discurso, que paradógicamente hablaba de la integración de los vecinos, haciendo oidos sordos a la situación por todos presenciada. También remarco mi disgusto con los concejales, que dejaron seguir el acto conscientes de que ese patoteo dejaba en evidencia las artimañas del oficialismo, pero no atinaron a interrumpir el discurso del intendente, como si su palabra fuera más importante que la seguridad y la libertad de expresión de los vecinos. Los patoteros, cuando uno les llamaba la atención de que las camaras estaban grabando su accionar canallesco, se ponían la cara de hierro y pedían silencio para respetar la palabra de Posse. Como si el intendente fuera una persona que, por su investidura, merece un respeto mayor que el resto de los ciudadanos, quienes, al final de cuentas, somos los que le pagamos el sueldo. El intendente es un empleado público, es un empleado nuestro, merece el mismo respeto que nosotros que fuimos acallados, presionados, y arrebatados en el recinto que el precidía. Actitudes antidemocráticas que el avaló con su inacción.

Terminado el acto de apertura algunos nos quedamos un rato en el recinto para contestar las preguntas de ciertos concejales, quienes se acercaron con la intención de entender mejor cual era el disturbio. Aquellos patoteros mostraban su claro mal humor, pero salieron rápido para evitar ser identificados por los concejales. Ya afuera ahondaron en su apoyo algunos concejales, por supuesto que ninguno del possismo, y también miembos de otros partidos que no cuentan con representantes por ahora.

Dispersada la muchedumbre y pasado un rato empezó la sesión del Consejo. Allí distintos sectores de la oposición mostraron su repudio a los maltratos que sufrimos, y el oficialismo por supuesto hizo oídos sordos al respecto.

Más allá de la simpatía o no que puedan tener con el reclamo de la Asamblea Barrial de Beccar, digamos basta a la actitud permisiva del intendente Posse respecto de esos seguidores, censuradores y canallas. ¡No al maltrato en los recintos públicos! ¡No a la censura de los vecinos!

Juan del Pino.

martes, 5 de abril de 2011

Limitando militantes


"Corría el año 1967 y Luis ALberto Spinetta, junto a Emilio del Guercio -columna vertebral del grupo Almendra-, se habían acercado hacía no mucho a uno de los tantos espacios de militancia política del momento: Juventudes Políticas de la Emancipación Nacional (JAEN). Al tiempo hubo un plenario y uno de los temas punteados para discutir fue el consumo de sustancias prohibidas. La decisión del grupo fue que ningún cuadro político del espacio debía consumirlas. Spinetta arrastró la silla, se puso de pie, y se encendió un porro."  (Revista thc Nº37 marzo 2011 - "Porro en los 70")

Más allá de rescatar la genial rebeldía del flaco vengo a plantear un interrogante que se presentó en aquella clandestina reunión del JAEN y se presenta hoy en toda la flamante, y no tan, militancia nacional ¿Hasta qué punto debe uno/a aceptar la línea del partido o su líder político?

Me llama la atención este fenómeno en muchas de las fuerzas políticas, aunque sin dudas me deja estupefacto el caso del kirchnerismo. El nivel de adhesión total que genera Cristina Fernandez en sus seguidores y seguidoras es comparable con lo que se ve en la bombonera con Riquelme, o hace un tiempo con Ortega en el monumental. "Yo soy de Cristina" suelen decir, "Yo soy soldado del pingüino", cantan. Por supuesto este apoyo enfático es para ellos motivo de orgullo. El que más canta, el que más la banca a Cris, es el mejor militante k, es el mejor amigo del pingüino.

Los motivos que generan esta adhesión son terreno de conjeturas. Hace poco, intercambiando con una militante kirchnerista, ella misma puso sobre la mesa que Cristina apoyó, y apoya, la construcción del vial costero en Vte López. Esta señorita se mostraba a la vez contraria al negociado inmobiliario, pero tenía una foto de CFK en su perfil virtual. Me explicó que "el amor es así, lo perdona todo".

Otra vez, repito, las motivaciones de este fenómeno son conjeturables, sobre todo porque son variadas. En algunos este amor se deberá a una creencia real de mejoría sustancial en el país, otros se verán beneficiados por diversas movidas que aplica este gobierno (asignación "universal", matrimonio igualitario, engranaje de subsidios), algunos incluso creen que este gobierno se le planta a la derecha, pues identifican a esta ideología política con los represores de la última dictadura y con Clarín casi exclusivamente, sin ver la gran mano derechosa que ataca básicamente en la macroeconomía y la cuasi monopolización de los medios de producción de bienes y servicios, incluidos la salud, la educación, el transporte y la seguridad. Como sea, no vengo acá a plantear un debate de visiones macropolíticas, macroeconómicas y macrosociales. En lo que quiero hacer hincapié hoy es en la forma de producción del trabajo político.

El kirchnerismo es un ejémplo más de la forma de hacer política de los grandes aparatos bipartidistas de nuestra Nación. Los militantes kirchneristas no tienen voz ni voto en el discurso o la agenda política de su líder político, se limitan a apoyar y justificar el accionar de la misma ¿Acaso hago un planteo moral sobre esta forma de trabajo? No, repito una vez más que El Popurrí hará siempre el intento de mantener las discuciones en el plano de lo material, sin invocar acá razones de corte moral en tonos de "bien" y "mal".

No creo que este sistema de construcción partidaria sea malo en sí, simplemente quiero remarcar sus limitaciones. Un militante no tiene por qué aportar únicamente al apoyo mediático, a la discución, a la confrontación con las fuerzas opositoras. Esa puede ser, y de hecho suele ser, una de sus tareas. Pero cada militante tiene su propia visión de la realidad, y creo que le aporta mucho a un partido el hecho de que la pueda expresar. No discutir, no permitir el discenso en las bases, es renunciar a nuestra propia personalidad, desechar nuestra subjetividad. ¿Afirmo aquí que todos los que apoyan a Cristina renuncian a su subjetividad? No, de hecho hay muchos que presentan diferencias con la bajada de linea oficialista. Mi crítica no se dirige al militante, mi crítica más bien apunta al sistema de construcción partidario que no toma esas inquietudes de las bases, que no hace eco de las discidencias que surgen entre sus seguidres.

Y esto es claro en el kirchnerismo, algunos pueden negarlo, pero los hechos son fuertes. Hoy en día CFK cuenta con el apoyo de fuerzas muy diversas entre sí, el Sciolismo, Moyano, Sabbatella, Hugo Yasky, Luis D´Elia y hasta recientemente Ménem. Cristina dice tener un proyecto claro de país, un proyecto claro que apoyan todas esas corrientes a veces tan opuestas. ¿Cómo es posible esto? Pues simple, Cristina (y antes Néstor), alternan decisiones que contentan a los distintos sectores. Tiran un poco para acá, un poco para allá, otro poquito para aquel. Espero me sepan disculpar si en ese tipo de accionar yo no logro ver un proyecto claro de país. El kirchnerismo no puede escuchar a sus bases por el simple motivo de que sus bases no tienen un modelo de país común, ni siquiera una serie de medidas macropolíticas común. ¿Acaso Scioli y Sabbatella plantean una sistema de seguridad pública parecido? ¿Moyano y Yasky una construcción gremial similar? ¿Ménem y D´ellia tienen visiones macroeconómicas semejantes? Cristina no tiene, por ende, otra opción que sostener el tipo de construcción centralizada y vertical que ella y Néstor armaron. Sus militantes no pueden entonces más que limitarse a tratar de justificar todas las medidas que ella toma, y así quien simpatiza con el progresismo de Sabbatella termina apoyando, sin quererlo, que Scioli sea nuevamente candidato a gobernador oficialista, quien se entusiasmó con la CTA combativa de los 90 admite el poder inmensurable de Moyano en la CGT, y se resigna a que la CTA siga sin personería, quien no apoya la economía neoliberal de Ménem ve a Boudou como su ministro de economía, y al Carlo negociando su reelección como senador con el gobernador K de La Rioja.

Fenómenos llamativos, los invitamos a sacar sus propias conclusiones. ¡Salud!

viernes, 25 de marzo de 2011

¿Desaparecido? No, inmortalizado.


"Nuestras clases dominantes han procurado siempre  que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes y mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores: la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia parece así como propiedad privada cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas."

Rodolfo Walsh.

Para contradecir en mi rincón la sentencia de Walsh, vengo a compartir con ustedes cierto material que hoy tengo en mis manos. Se trata de una serie de números salteados de la revista Juventud en Marcha realizada, mayoritariamente, por un grupo de jóvenes estudiantes del secundario San Juan el Precursor del barrio de San Isidro, provincia de Bs. As.

Los fragmentos que voy a citar fueron escritos por Marcos Cirio, director de la revista, quien tenía la edad de 17 años al componer los textos que en parte publico. Marcos fue secuestrado y desaparecido el 17 de Noviembre de 1976, con 22 años en su casa del barrio de Florida, exactamente un mes antes de la fecha prevista para su casamiento civil.

Fragmento de “Por qué lucho, por qué vivo, cual es la razón de mi vida.”

“Hoy comprendo que si quiero ver al hombre más feliz, viviendo en condiciones que le permitan desarrollarse como ser humano con derechos y deberes, con responsabilidades y con libertad para poder ejercerlas, en definitiva, si quiero ver al hombre más pleno y más perfecto, si quiero poder sentirme más hombre, más persona; no puedo dejar de luchar contra este sistema en que vivimos.

            Porque es él en definitiva el que impide al hombre alcanzar una mayor perfección. Es este sistema, llamémosle capitalismo liberal, sociedad de consumo, etc., el que instrumentaliza al hombre, el que lo convierte en objeto, el que hace de él una máquina y una cosa, tanto o más que el marxismo al que tampoco puedo dejar de recriminar, porque al igual que el capitalismo hace del hombre un instrumento quitándole así su dimensión comunitaria y personal, su libertad e iniciativa.

            Instaurar un orden nuevo donde la justicia, la libertad y el amor entre los hombres no sean enunciados armónicos que queden escritos en códigos con brillantes formas gramaticales, será siempre mi meta

            Muchas veces me equivoqué y me seguiré equivocando. Algunas veces por debilidad o por transigencia, otras por vehemencia o por inmadurez. Por eso les agradezco a ustedes que me cuestionan porque muchas veces me han ayudado a encontrar una huella perdida.”

Marcos era católico, un ferviente creyente, llegó incluso a ser novicio de la Fraternidad del Evangelio, lo que hizo que fuera encarcelado en Tucumán en ocasión de un allanamiento a la casa religiosa. Esto lo dejaría marcado para una vez consumado el golpe. Su interpretación del mensaje de Jesucristo se identificaba claramente con el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, cuyos pasos y mensajes ya incluía no pocas veces en las revistas, allá por los años 71 y 72.

Para resumir su postura me limito a transcribir una oración que publicó en Juventud en Marcha, ocasión en la que invitó al lector a orar con él. La misma no tiene cita, y no he logrado localizarla en otra publicación, por lo tanto pareciera ser Marcos quien la redactó.

“Señor tengo los pies y las manos atados por un sistema social que me ha inmovilizado, pero mis ojos te buscan con fe. Oh Dios, que eres Padre, Hijo y Espíritu Santo! De esta miseria y de esta soledad en que me descubro, de esta desolación y de esta pobreza, consecuencia de mi incapacidad de contacto profundo con los hombres, líbrame oh Señor!”

Marcos se mudó de su casa justo antes de empezar su último año en el secundario. Se fue a vivir a la villa de emergencia “La Cava”, en el distrito de San Isidro, lo hizo movido por “una convicción visceral (cabeza Y TRIPAS) de vivir el Evangelio con y desde los pobres, cosa q expresó varias veces y q era uno de los dogmas de la fraternidad de los Hermanitos de Foucault.”(1)

Fragmentos de “Capitalismo y Sociedad de Consumo”

            Pienso que las huellas que este orden social ha dejado en nosotros son profundas y serias, y por lo tanto sin una conversión interior, sin un cambio de actitud, aún cuando esto signifique dejar de lado posiciones personales, incluso privilegios, es hablar de otro(2) mundo, lo cual es contradictorio y utópico.

            Hemos nacido bajo la sombra de este sistema. Por eso es que esa huella nos marca profundamente. Hemos aprendido, o mamado por lo menos de los valores, de los ideales, de la forma de vida que este sistema proclama. Es necesaria por lo tanto una liberación que comienza por recuperar nuestra dignidad de personas de las garras de ese monstruo que es el capitalismo.

            El capitalismo, es como ya dijimos un sistema de desarrollo, cuyo sustento filosófico es el liberalismo.

[…]

            La teoría de este sistema capitalista no alcanza a tener en cuenta el egoísmo propio de la naturaleza humana y el hombre motivado por la iniciativa de lucro, buscando el progreso, pero liberado a sí mismo, con una ideología que exalta al individuo y su libertad que llega a sus máximos exponentes al afirmar que el hombre debe obrar de tal manera que “sea su voluntad la legisladora universal”; todos estos conceptos van a dar origen a uno de los más nefastos sistemas que jamás hayan existido.
           
            El hombre busca su propio provecho, su meta es el lucro, ya que a través de este se le abren todas las puertas de una sociedad estructurada en base al capital y a la posesión. Este hombre necesita para obtener ese beneficio vender y para ello necesita que los otros consuman cada vez más.
           
            Es así como en un círculo vicioso, regido por el afán del lucro y librado a su voluntad e iniciativa, el capitalismo introduce una nueva forma de vida: el Consumo.

            A través de la propaganda se publicita un hombre ideal ¿Y cuál es el hombre ideal? El que fuma cigarrillos super largos o super cortos, toma whisky o ginebra, anda en Torino, Dodge o fiat, se viste en Modart y se perfuma con la colonia que mata…

            ¿Cuál es el muchacho ideal? El que es libre, está en el cambio o en el humo, tiene la pinta que le da su colonia para hombres y su levis importado, y usa zapatillas pampero o flecha…

            ¿Cuál es la mujer ideal? La que cocina con aceite cocinero, o la que quiere más a su bebé porque le pone pomada féculas y le compró bambino quaker y le da al marido vino peñaflor…

            Consumir, consumir, consumir, esa es la consigna; no importa qué pero es necesario consumir.

[…]

            En su afán de producir y de alcanzar el progreso económico, se va perdiendo de vista el objeto de toda labor humana: el hombre. Y ya no produce para satisfacer sus necesidades, sino para vender y si el hombre no tiene necesidad de los productos que fabrica, se los impongo.

[…]

            El verdadero homber es el que posee, porque el poseer es lo que abre las puertas y permite el ingreso exitoso en la sociedad. (…)

            En una tal sociedad donde el hombre busca afanosamente poseer, y donde su libertad de acción no tiene más límites que la propia consciencia, es lógico que el hombre mejor dotado, más hábil y poderoso someta a aquél que es más débil, inferior en habilidad o condiciones naturales y que los someta para su propio provecho.

            Así el hombre se convierte en un LOBO DEL HOMBRE.

            La superficialidad es otra condición necesaria del capitalismo, que al igual que la concepción individualista de la persona produce, para esta, consecuencias nefastas.

            ¿Por qué (…)?

            Porque el capitalismo liberal necesita que el hombre consuma todo lo que este quiere venderle, y por lo tanto que se quede en las formas, que no se preocupe del contenido, que no profundice, que se quede en las apariencias. Que se extienda, que se alargue pero que no cale en profundidad, porque si el hombre profundiza, si su vista y su interés no se queda en la forma y busca el contenido, la esencia, el hombre así pasa su atención del usar al conocer, del consumir al contemplar, con la consiguiente merma de sus ventas y de su producción.

[…]

            A esto se le suma la consecuencia inevitable del individualismo: el hombre es él, sus semejantes importan en cuanto lo ayudan o se relacionan accidentalmente con él.

            El hombre encerrado en si mismo, en su clan, en su familia, en su clase se siente más solo. La soledad es uno de los males más característicos de este momento histórico.

            Aislados los hombres entre sí, habiendo perdido su capacidad de comunicación profunda y de amor, distanciados cada vez más, y buscando su propia seguridad y bienestar, el hombre está más solo que nunca. Cuando más necesita de los demás, más se aleja y encierra. Trata de llenar esa soledad, inventa la televisión y los medios masivos de “monólogo” social pero se siente aún más solo

            Este ensimismamiento le ha hecho perder su sentido comunitario, su sentido fraternal y su dimensión social. El hombre necesita de sus hermanos pero no puede llegar a ellos porque ha perdido su capacidad de comunicación y de amor.

[…]

            He hecho un análisis, bastante desordenado y nada profundo. He tratado de mostrar una realidad, no para refregarla frente a mi nariz o la de ustedes, una realidad que es dura pero verdadera. Y lo he hecho porque pienso que este pequeño aporte puede servir a que tomemos conciencia del punto en que este sistema nos ha colocado, desde allí tendremos que empezar a rescatar nuestra vida de las concepciones, de los valores y de la mentalidad que esta sociedad nos ha inculcado.

            O aceptamos el desafío o estamos condenados a la soledad, al encierro en nosotros mismos, a la ausencia de Dios. Condenados a una vida sin el hombre, a una vida sin sentido.

[…]

            SIN HOMBRE NUEVO, UN MUNDO NUEVO ES UNA CONTRADICCIÓN Y UNA UTOPÍA INALCANZABLE.- “

M. Cirio.

1- Palabras de Felix Cirio, hermano mayor de Marcos.
2- en el original utiliza la palabra nuevo en lugar de otro, me pareció que la frase así modificada erradicaba una cierta vaguedad claramente no intencionada por el autor.


Creo que es importante rescatar, hasta donde podamos, las personalidades de estos hombres y mujeres desaparecidos. Muchos de ellos pudieron haber sido nuestros mentores, o nuestros líderes políticos, sociales y sindicales. Muchos pueden ser hoy la inspiración de nosotros, que seremos mañana los mentores de los que vengan.

No a la represión, Si a la diversidad y la tolerancia. Marcos Cirio ¡Presente!

miércoles, 16 de marzo de 2011

Conversaciones con una cucaracha.


Patio noche de miércoles, apago una tuca sobrada del fin de semana y me voy para la cama dispuesto a despedir la consciencia por unas cuantas horas. En ese momento de romanticismo que se comparte con uno mismo antes de dormir, prendo el ventilador más para espantar a los mosquitos que por el calor. Si, soy poco práctico, más fácil comprar un fuyí. Pero nótese que ser medio quedado a veces nos termina haciendo traspasar, así como sin querer, la barrera de estancamiento que nos encierra en la rutina. Esta fue una de esas, porque al prender el aparato ocurrió un hecho para nada singular por estos pagos, una cucaracha salió disparada desde bajo el escritorio. Relajado por el cannabis tomé una alpargata sin mucho apuro, y mirando al bicho que se apostaba contra el sócalo bajo mi ventana me apresté a darle un golpe fatal. Fue entonces que sobrevino lo inesperado, la cuca rompió todas las leyes de mi conocimiento y sin atinar un movimiento me reprochó "¿Qué hacés loco?".

Descolocado por la sorpresa me quedé con la alpargata rozandome la oreja. Al principio pensé que ese porro tenía algún picante extra, pero ni bien reinicié la marcha de mi brazo el rebelde insecto retrucó "Dale chabón, si yo no te hice nada". No me va a creer si le digo que simplemente me quedé mirando, pero la verdad es que así fue. Ahora que lo escribo no entiendo como no empecé a gritar, como no tiré la alpargata, pelé el celular y llamé a los bomberos. ¿Qué se yo? supongo que la postura despreocupada de mi extraño interlocutor y el bamboleo armónico de sus antenas logró transmitirme cierta paz. Lo cierto es que me senté en la cama de frente al chobi y dejando mi arma-calzado en el suelo le pregunté "¿Qué hacés hablándome?" y a partir de allí se dio el más bizarro diálogo que he presenciado en mi vida, con excepción tal vez de la mesa que algún mediodía compartieran Mirta y Susana. Transcurrió así como les cuento.

c."Y... no debería, yo sé que me estoy yendo a la mierda ¿Pero qué le voy a hacer? No quiero que me mates."

y."Ah no, por eso olvidate, a mí no me gusta matar seres pensantes. Pero viste, entré y te vi ahí copandome el rancho y bueno, pensé que eras una simple cucaracha más..."

c."Es que soy una cucaracha más, aunque eso de `simple´ te lo podés ahorrar para otra boluda. Ah, por cierto, mi nombre es Irma, y eso de que éste es tú cuarto lo pondría en duda, yo vivía acá antes de que vos asomaras la nariz."

y."Disculpame Irma, no te quería ofender con mi egocentrismo. Es que los humanos no solemos pensar que los bichos son dueños, ya sabés, yo pago un alquiler. Yo soy Juan, y perdoná que te joda pero ¿Qué mierda querés decir con que sos una cuca más? Vos hablás."

c."Un gusto Juan. Eso sí, lo de cuca ahorrátelo, a menos que yo te pueda llamar huma, y de Thurman no tenés un pelo. A lo que iba loco, es que todas las cucarachas podemos hablar."

y."Jaja, no me jodás Ir ¿Te puedo llamar Ir? (las cabeza dio el ok). Que vos hablás vaya y pase, no me queda otra que creerte, pero de ahí a afirmar que todas las de tu raza lo hacen, eso es un disparate ¿Por qué razón iban a pasearse sin dirigirnos la palabra?

c"Hay Juancito... No solo hablamos todas, sino que todos también. A diferencia de ustedes, en nuestra raza son los machos los que más hablan ¡Que manera de hincharnos las antenas! Y si no nos dirigimos a ustedes es por una simple razón, es decir, porque ni una simple razón nos motiva a hacerlo ¿Para que les ibamos a hablar?"

y."Y, no se, digo, si vos no me hablabas hoy ya estarías muerta. Imaginate todas las vidas que salvarían si nos hablaran, podríamos trabajar en equipo, repartir zonas, respetar espacios..."

c."Jaja ahora me río yo. ¿Vos sos boludo nene? Mirá, yo no estoy viva porque te hablé, estoy viva porque de ojete ese porro te pegó lo suficientemente bien como para hacerte olvidar lo bizarra de esta situación. Si estuvieras sobrio, o me hubieras cagado matando igual, o te habrías vuelto loco"

y."Y puede ser, a veces estando loco es cuando más cuerdo me siento. Pero bueno, imaginate, yo te iba a matar, pero si todas todas hablaran, en algún momento las empezaríamos a respetar. Y ahí ya podríamos hacer trabajos juntos, hacerles ropa para cucarachas, acondicionarles las cuevas, que se yo..."

c."Mira viejo, si nosotras vivimos como vivimos es simplemente porque así lo queremos. Aunque vos no lo creas, nosotras ya pasamos todo eso que ustedes llaman progreso. Hubo un tiempo en que mis tatara tatara abuelas y abuelos se vestían de moda, viajaban en carritos, comían basura de autor y toda esa boludez. Se rompían el lomo laburando para poder fabricar y costear todos los lujos, y muchos morían sin probarlos. Pero un día, y de esto hacen millones de años, nos dimos cuenta que no hacía falta. Aprendimos que podíamos vivir de lo que hay por ahí, y ni que hablar ahora que ustedes no paran de hacer y tirar boludeces, el piso es un pic-nik loco."

y."¿Sabés amiga que yo a veces pienso en eso? Que manera de laburar y laburar ché, es un desperdicio. Pero estaría piola que nos transmitan esto, loca, nos pueden ayudar mucho."

c."No bueno. No podemos. Lo cierto es que desde hace un buen rato hicimos un pacto cucarachoide, pero nosotras sí que cumplimos nuestra palabra. Decidimos no instruir a los animales menos evolucionados, decidimos darles el tiempo que haga falta, y aguantarnos. Yo, obviamente, estoy faltando mi palabra."

y."¡Uh pero que ortivas! ¿Y por qué mierda hicieron ese pacto?"

c."Bueno, pará, esa es data confidencial. Si querés que hable, por lo menos tirame un sugus juancho, copate."

En ese momento empecé a rascar mis bolsillos. De puro ojete tenía un palito de la selva, y mientras sopesaba si la historia valía tamañana ofrenda se lo mostré a Irma "¿Sirve?", "De una". Aún dudando sobre quien era el ganador en este trueque saqué la golosina de su envoltorio y la tiré con cuidado al costadito de mi insecta amiga. Ir se montó sobre el bicolor masticable al grito de "¡Que bien poder hablar en la mesa loco!". La dejé comer tranquila mientras me prendía un cigarro. "¿Te jode si fumo mientras morfás?"; "No, sentite en tu casa".
Al ratito Ir retomó la charla, yo ya estaba cabeceando contra la pared, y la situación claro está, me parecía de lo más normal.

c."Bueno, lo prometido es deuda, te contaba del pacto. Lo que pasa es que hace ya bastante hubo otra raza que como ustedes vino con un gen fallado, no sé que onda. Dinosaurios los llaman ustedes, para nosotras eran unos boludones gigantes. Cuestión que estos locos un día, así como los humanos, creyeron descubrir la rueda..."

y."¿Los dinosaurios con las ruedas?... Ese melo te pegó para el carajo Irma. Mirá que nosotros tenemos arqueólogos, no me tomés el pelo eh."

c."Uh uh, tenemos arqueologos... Nene, si te digo que los dinosaurios empezaron a usar la rueda es porque así fue, nosotras tenemos testigos."

y."Buen punto, disculpá."

c."Ta bien... como te decía, los locos estos se coparon con la rueda y a partir de allí se dedicaron a la tecnología. Nosotras, viendo que nuestros compañeros terrestres estaban desviando el camino de su propia felicidad, hicimos una convensión mundial. Tremendo quilombo, no te das una idea de lo que fue eso. Woodstok, al que también fuimos muchas, fue un jardín de infantes en comparación. Pero bueno, cuestión que ahí decidimos darles una mano a los bichos esos. Entonces mandamos una avanzada de nuestras más preciosas compas a hablar con los dinos. Fue un quilombo, las hicieron cagar fuego. El líder de ellos, un tal rex, pisó a nuestras amigas, y comenzó a correr la voz de que las cucarachas queríamos matar a todos los dinosaurios. Los filósofos de estas bestias eran muy exagerados, crearon un discurso único que anunciaba el fin de la vida en la Tierra si nosotras no dejabamos de existir antes. ¡Imaginate el miedo que metían con ese tamaño! Todo, animales, insectos, plantas, todo se puso del lado de ellos, más por temor que por lógica. A nosotras no nos quedó otra opción, tuvimos que recurrir a nuestro mayor odio."

y."¿Insecticida?"

c."No boludo, la puta si serás sonzo eh. ¡La teconología! Tuvimos que recurrir a la teconología. De tanto correr la bola, los dinos terminaron haciendo autocumplida su profecía. No nos dejaron otra opción que terminar con el resto de la vida en la tierra. Así, construímos un tremendo proyectil el cual disparamos a una distancia justa de la Tierra, de modo tal que alcanzara el límite de atracción de la misma pero sin sobrepasarlo, y así este tremendo misil terminó regresando a la Tierra a la misma velocidad que lo disparamos. Mientras el armaba viajaba corrimos todas a lo profundo de nuestras cuevas y safamos. Ustedes en su ignorancia creyeron que era un meteorito, por suerte todavía no lo encontraron.

y."nahh ¿posta me decís?"

c."Te juro chabón, está en el fondo del mar, ahí frente a México. Si hasta las ondas eléctricas que manda hacen undir barcos, aviones, toda la bola. Triángulo de Bermudas creo que le dicen a esa zona de mar."

y."Mirá... zarpado esto que me contás Irma. Vos sabés que yo lo voy a hablar con mi gente ¿no? ¿O pensás hacerme boleta antes?" Me animé a preguntarle mientras apoyaba la cabeza en la almohada.

Encarando la puerta con suficiencia Irma cerró el diálogo.
c. "jaja , no juancito, quedate pancho. Nadie te va a creer. O eso te conviene, porque si te creen... Bueno, vos ya viste a los dinosaurios... en los museos."